Sacrificio inútil
La vida sigue su marcha y no espera a nadie. Algunos dicen que esto de vivir es solo para quienes tienen hambre. Una visceral forma de construir sentido a los acontecimientos. El trabajo duro, el esfuerzo y el tiempo invertido se exponen y entregan como sacrificio. Pero, ¿En realidad, el bienestar económico de una persona y familia depende de ello? Muy temprano por las mañanas, en las calles y en el transporte público, se puede ver a miles de personas viajando a sus lugares de trabajo. De hecho, muchas se trasladan por varias horas diarias para llegar a sus sitios de trabajo y por las tardes se les puede ver regresando a sus hogares. ¿Cuántas de estas mujeres y hombres no llegan a ayudar casa con el cansancio hasta los huesos? ¿Cuántos de ellos sacan fuerzas de las entrañas para atender a la familia? ¿Cuántos de ellos llegan a casa únicamente para desearle dulces sueños a sus hijos? Es probable que la mayoría de estas personas asuman la concreción de objetivos y metas como lucha c...