Un paso a la vez
No cabe duda que las circunstancias actuales presentan numerosos retos. Muchos cuestionan la manera en que nos enseñaron a entender y hacer las cosas. Tenemos frente a nosotros un panorama social, económico y político que nos invita, a regañadientes, a emprender nuevas formas a través de pruebas de acierto y error. Lo cierto es que la incertidumbre se desbordó, se volvió asfixiante. Antes de la nueva configuración, n uestra ansiedad y angustia eran reguladas al considerarlas como una consecuencia necesaria en el ejercicio de concretar una meta u objetivo. Como nos enseñaron, es el sacrificio indispensable para la obtención de algo. Sin embargo, el nuevo esquema de vida nos colocó frente a la pérdida nuestros referentes de sentido. Y es que estos daban coherencia a nuestras dinámicas y prácticas cotidianas. Entonces, lo terrorífico no es la mascarilla que usamos, tampoco ver el tiempo pasar desde nuestros hogares, sino cuestionar la posibilidad de un mañana. Estas circu...